30 diciembre 2017

En 2017 una historia de éxito: Alex.

Reflexionando sobre los logros obtenidos en este año como equipo de DECLIC, me es muy gratificante saber que estamos brindando a nuestros alumnos herramientas para un aprendizaje en igualdad de oportunidades y haciendo válido su derecho de aprender a leer y escribir.


Este 2017 reestructuramos nuestra manera de trabajar, analizamos y secuenciamos objetivos sistematizando por áreas, ingresaron nuevos alumnos y continuamos apostando por los que ya llevan con nosotros un par de años o más. Al final de este recuento son más los avances que las barreras a las que nos enfrentamos. Este crecimiento es, en gran medida, por el trabajo en equipo que hemos realizado; cada terapeuta hace su trabajo con amor y también con conocimiento, con conciencia de lo que se está logrando para saber cuál es el siguiente paso o reto para nuestro alumno. Como repetimos constantemente en nuestros cursos, una de las claves del éxito es la sistematización y metodología adecuada a las necesidades y contexto de cada niño o joven con discapacidad.

Al estar viendo algunos videos de nuestro trabajo de este año, hay uno en especial que quiero comentarles: Alex leyendo una lectura de la escuela, haciendo su tarea, como cualquier niño de 4to. año de primaria.


¿Pero, qué es lo grandioso de este video? Justamente eso: ¡que está LEYENDO! Comprende cada oración y, a la vez, veo a un niño feliz, seguro, confiado de su capacidad y motivado para aprender más.

Recuerdo que hace 2 años llegó a DECLIC. Tenía 8 años y una serie de etiquetas (autismo, discapacidad intelectual, TDAH, etc.) que no ayudaban en nada a la familia; al contrario, la desorientaba: era una familia desgastada y sin brújula que le indicara hacia dónde ir.

Tengo en la mente la imagen de su mamá pidiendo con lágrimas esa orientación, pues veía en Alex un montón de capacidades. Sin embargo, a su corta edad (lamentablemente) eran más los fracasos obtenidos en la trayectoria escolar. Alex no sabía leer ni escribir, lo cual no sólo afectaba su rendimiento académico, sino su estado emocional, afectivo y por ende había muchos retos conductuales. Alex sabía que estaba en desventaja respecto a sus demás amigos o compañeros de escuela. Era enfrentarlo a una carrera con la desventaja desde el inicio, al no acercarle los métodos adecuados; nunca, ni con las buenas intenciones, llegaría a la meta.

En las primeras sesiones de trabajo, Alex me mostró todas las formas que había aprendido para defenderse de la segregación y la exclusión, como bien mencionaban en los reportes anteriores: “atención dispersa; cero tolerancia a la frustración que mostraba con gritos, patadas, tirando objetos; dificultad para concluir una actividad y permanecer sentado, etc.”

También me mostró que ante una retroalimentación positiva, de una motivación constante, lo anterior quedaba fuera. Poco a poco corroboraba lo que se indicaba en la valoración inicial que se le hizo en DECLIC: le gustaba cantar (ritmo, discriminación auditiva) y bailar (imitación de movimientos), armar rompecabezas y juegos de construcción (buena orientación espacial), entre otras habilidades. El reto estaba en hacer una sesión muy dinámica, con material que le fuera llamativo y con reforzadores positivos constantes.

En un inicio el trabajo requirió de mucha contención emocional a la familia, de varias estrategias conductuales para Alex y, con base en la evaluación inicial, se escogió el Método Fonético Gestual para el aprendizaje de la lectura y escritura.

Empezamos con la enseñanza de las vocales. Alex hizo sus propias letras con material que le gustaba, él escogía que imágenes quería colocar para que le fuera más significativo el aprendizaje. Y no faltaba al final de la sesión, al concluir las actividades asignadas, su gran “premio”: jugar con los carritos; esto le encantaba.

La sesión con Alex la disfrutaba mucho pues me hacía renovar y reinventar mis sesiones, planear la terapia para llevarlo a logros pequeños, donde él se diera cuenta de esos avances y celebrarlos juntos.

Y así empezó esta historia; después el trabajo se enfocó en casa y Heriberto, terapeuta de DECLIC, continuó brindando estrategias a Alex y empoderando a la familia, hasta lograr estos increíbles resultados.

Para este 2018, deseo que haya otros Alex que nos exijan dar el 100%, que nos lleven a capacitarnos más y a seguir haciendo camino junto con la familia y escuela a favor de la inclusión.

Marisol Paz, terapeuta DECLIC



09 diciembre 2017

Curso - Taller de Matemáticas + actividades prácticas

OBJETIVO.
1. Aprender las bases del pensamiento lógico-matemático con ajustes para trabajar aspectos básicos como:
* Operaciones básicas y resolución de problemas significativos.
* Cómo trabajar el manejo del dinero.
* Cómo trabajar el aprendizaje del manejo del reloj.

2. Conocer la metodología del ábaco Nepohualtzintzin para aplicarlo en operaciones básicas y manejo del dinero

19 y 20 de enero de 2018.

A quien va dirigido.
A madres, padres, familiares, docentes regulares, maestros de apoyo y educación especial, estudiantes y especialistas relacionados con niñ@s y adolescentes con discapacidad intelectual, etc.


SEDE.
Sala Magna.
Instituto Humanista de Psicoterapia Gestalt.
Sala Magna.
Sede Coyoacán.
La Conchita. Delegación Coyoacán. 04020
Ciudad de México.

FECHAS Y HORARIOS.
Viernes 19 de enero: de 14:00 a 18:30 horas.
Sábado 20 de enero: de 8:00 a 16:00 horas.

COSTO.
Antes del 19 de diciembre: $ 1,200
Del 20 de diciembre al 10 de enero 15 de noviembre: $ 1,550
Del 11 al 19 de enero: $ 1,750

El costo incluye curso, servicio de café y Constancia.

FORMA DE PAGO.

Depósito Bancario en sucursal BBVA Bancomer
Adriana Pérez Carreón.
Cuenta 2861429434

Transferencia Interbancaria.
CLABE  012180028614294341

Favor de mandar su ficha de pago, comprobante de transferencia al correo o foto de tu recibo con tu nombre al correo: declic.cursos@gmail.com


MAYORES INFORMES Y REGISTRO.
Karla García: 55 4711 3133 y al fijo de oficina (55) 5424 1775

CORREO ELECTRÓNICO: declic.cursos@gmail.com


01 diciembre 2017

#VIDEO Declic presente en la #FILGuadalajara31 FIL Guadalajara 2017

Declic. lectura y escritura, estuvo presente en la FIL Guadalajara 2017.






La lectura y la escritura no sólo integran a chicas y chicos con : son una puerta que abre su mundo a la . Cuentos y novelas aportan nuevas experiencias maravillosas para todas y todos ellos; para madres, padres y docentes son puentes de comunicación que pueden usar entre ellas y ellos y el mundo en el que viven.

Mundos que están a su alcance con las herramientas que les ofrecemos de Informes: 55 5424 1775

25 noviembre 2017

¿Y si convertimos los NO PUEDE en SÍ PUEDE con nuestros alumnos

Para Lupita Salcido.
Por su pasión por avanzar e incluir a todos sus alumnos.

El pasado 3 y 4 de noviembre tuvimos el gusto de compartir nuestro Taller de Matemáticas en Ciudad Juárez, Chihuahua. Del equipo Declic participamos la Lic. Alejandra Romero y una servidora en las instalaciones del Colegio Litalí.  

El grupo se conformó por maestras muy comprometidas de USAER de preescolar; maestras frente a grupo de preescolar; la maestra Lupita Vadillo, supervisora escolar; la Lic. Marisa Lizet Flores, representante de las personas con discapacidad en el municipio, y nuestras organizadoras estrella: Aracely Díaz, Natalia González y Lupita Salcido.

A ellas les debemos el haber hecho posible este nuevo curso. Después de muchos trabajos y dudas respecto a la fecha, estuvimos las que teníamos que estar.

Lo que marcó esta experiencia fue que pudimos compartir como talleristas lo que proponen los teóricos del pensamiento lógico-matemático respecto al proceso de adquisición del sentido numérico, los cimientos para las operaciones básicas, pesos y medidas, manejo del dinero, reloj y calendario. Lo hicimos desde una perspectiva constructivista, Metodología Montessori y manejando los cuatro ejes metodológicos, para que realmente los niños con y sin discapacidad accedan a aprendizajes prácticos, significativos y relacionados con el entorno en casa y escuela.


 Y de esta propuesta surgió el diálogo con la experiencia cotidiana, las maestras que tienen en sus grupos niños con síndrome de Down, con discapacidad intelectual, con autismo, con problemas de aprendizaje o hiperactividad. Nos hacían constantemente estas preguntas:

¿Cómo hacer todo este proceso dentro del grupo regular?

¿Cómo lograr que mis alumnos con discapacidad se conecten, se enganchen en el aprendizaje si estoy sola con 30 niños o si puedo apoyar solamente a la maestra del grupo una vez a la semana?

¿Cómo pasar de “mi niño no puede hacer esto o lo otro dentro del grupo regular a mi niño puede hacer y aprender dentro del grupo regular”?

Las respuestas las encontramos en el compartir experiencias entre todas, en el hacer adecuaciones o ajustes curriculares a las propuestas de secuencias didácticas, que se enriquecieron con toda la parte teórica que les propusimos, complementando la extensa currícula que en esta área nos marca la SEP.

Y así surgieron propuestas como: se requiere trabajar por proyectos, trabajar por estaciones, trabajar con material adaptado para enfrentar al éxito a nuestros niños, en lugar de las copias, el recortar, pintar y colorear eternamente…

Hubo tres participaciones que queremos compartirles para que se animen a realizarlas en sus grupos.

·         Cantando restamos
La primera es una canción, que utiliza la maestra Cristina para la participación de sus alumnos, que les muestra el sentido de la resta o sustracción:

5 pelotitas, formadas en hileras, una esta saltando, y se queda fuera… tararan, tararan tan tan…

cuando queda una sola pelotita, se cambia la canción:

pobre pelotita se quedo solita
y se fue saltando hacia su casita


 Ella también nos dio su testimonio de cómo son los mismos papás de los niños regulares los que muchas veces obstaculizan el proceso de la inclusión, y cómo la maestra de apoyo puede ayudar a cambiar esa visión de “niños especiales que le quitan el tiempo a la maestra para atender a niños regulares” hacia otra visión que nosotros implementamos en nuestras acciones hacia una cultura de educación inclusiva. “Niños especiales y niños regulares pueden aprender juntos, y enriquecen el aprendizaje de todo el grupo” (su testimonio está en el video 2).

·         Piedras de colores.
Otra participación fue de una maestra que tiene en su grupo un niño con autismo, a quien le encanta coleccionar piedras y siempre trae unas en la bolsa de pantalón.

A partir de esta característica, las maestras en equipo planearon la siguiente secuencia didáctica:

1.       Todos los niños  del grupo salen al patio a coleccionar 5 piedras medianas.
2.       En equipos de 4, con las piedras lavadas medianas, las pintan de los cuatro colores básicos: verde,  amarillo, azul, rojo.
3.       Clasifican las piedras según los criterios que van surgiendo en el equipo o que les da la maestra: piedras por colores, por tamaños, por texturas. También pueden hacer seriaciones por tamaños
4.       Hacen un registro gráfico de sus clasificaciones y sus seriaciones.

En esta secuencia la maestra pudo plasmar el contenido  a trabajar en el área lógico matemática, junto con  una característica de un niño con autismo, que le encanta  coleccionar, y pasar del problema a la propuesta… e integrar a su alumno con un aprendizaje significativo y práctico.

·         Canción de  los elefantes
Por último, la maestra Lupita Salcido, maestra de apoyo de USAER con muchos años de experiencia,  nos compartió esta secuencia didáctica con la canción de “un elefante se columpiaba, sobre la tela de una araña, como veía que resistía, fueron a llamar a otro elefante”. Muchos la sabemos desde niños, y con ella pudo integrar al aprendizaje a un niño con discapacidad con atención muy dispersa, para trabajar la suma.

1.       Llevar una cobija al salón y con la ayuda de la maestra titular y ella que es maestra de apoyo, toma a la cobija de las 4 esquinas y va subiendo a los niños para balancearlos como si fuera una hamaca mientras cantan todo el grupo la canción. Y van sumando niños.

2.       Les dan elefantes de papel a los niños por equipo, les dan cartones y estambre donde construyen las telas de araña y colocan los elefantes en la tela de araña que construyeron previamente, al mismo tiempo que cantan la canción.

3.       Hacen la representación gráfica de la actividad, y cada niño dibuja lo que le gustó de la misma.

4.       Pueden hacer una ecuación de adición los que ya manejan numerales escritos: 1 + 2 igual a 3.

Como ven fue un grupo muy creativo… y agradecemos una experiencia más que esperamos les motive para hacer con sus alumnos secuencias inclusivas y nos comparten sus experiencias.

Mtra. Adriana Pérez C. 

04 noviembre 2017

¡Atención #Guadalajara, #Jalisco! Curso de Matemáticas para madres, padres, docentes


OBJETIVO.


Capacitar a padres y docentes en estrategias sencillas que faciliten el aprendizaje lógico - matemático significativo en el entorno de la casa, la escuela y la comunidad.
Se aborda el sentido numérico y la construcción de cantidades de 1 a 10 elementos en la relación numeral - cantidad.
También se abordan desde la metodología Montessori las cuatro operaciones básicas en la resolución de problemas de suma, resta, multiplicación y división, se abordan los procesos del aprendizaje del manejo del dinero, el reloj, el calendario, pesos y medidas.

A quien va dirigido.
A padres y madres de familia, maestras y maestros, rehabilitadores, monitores y público en general.

CIUDAD.
Guadalajara, Jalisco.

SEDE.
Espacio Marista LA VALLA.  A un costado de la Universidad Marista. Marcelino Champagnat # 2981. Loma Bonita. C.P. 45086  Zapopan, Jalisco.
FECHAS Y HORARIOS.
Cupo limitado a 40 personas
Sábado 2 de diciembre 2017. De 8 a 18 horas.
COSTO.
$ 1,700

El costo incluye curso-taller, comida, coffee break y Constancia de Participación.

FORMA DE PAGO.
Depósito Bancario en sucursal.
BBVA Bancomer.
Cuenta 1507 521642  Liliana Ruz Martínez

Envía foto de recibo de pago con tu nombre anotado en él al correo: t21guadalajara@gmail.com
MAYORES INFORMES Y REGISTRO.
Whatsapp 33.11.12.53.22  Facebook T21 Guadalajara 

CORREO ELECTRÓNICO: t21guadalajara@gmail.com

El derecho de aprender a leer y escribir, el derecho de soñar...

El pasado 20 y 21 de Octubre tuvimos el Curso número 53 de Lectura y Escritura de Declic en Guadalajara, Jalisco, en el CEDUE, A.C. (Centro de Educación Especial A.C).

Fue un grupo pequeño, con maestras de la institución, maestras de CAM, de USAER y dos maestras frente a grupo. La nota distintiva fue también la presencia de dos madres de familia de chicos con síndrome de Down, uno de 8 años y otro de 21.



En los dos días intensos de trabajo COMPARTIMOS distintos aprendizajes importantes, no sólo metodológicos, sino también humanos, esenciales si se quiere tener avances en este camino .

Una de las reflexiones que brotaron del grupo fue que para los niños y jóvenes con discapacidad intelectual, desde muy pequeños han estado en el carril del ¿Por qué NO habla todavía? ¿Por qué NO camina todavía? ¿Por qué NO atiende instrucciones? ¿Por qué NO come apropiadamente? Así todos los NO se van acumulando en la experiencia de trabajo de nuestros hijos y alumnos, que sin darnos cuenta, como telón de fondo, si nos descuidamos, nos van quitando las esperanzas y minando la alegría de disfrutar el momento, de aceptarlos tal cual son y con ello la confianza y la autoestima que les transmitimos, cómo que están siempre en deuda, que algo nos deben, que ese pequeño esfuerzo o gran esfuerzo de cada día que hacemos para enseñarles algo debería darnos una recompensa, un aprendizaje consolidado.

Y es verdad que trabajamos por un aprendizaje cada día, cada hora, cada semana, cada mes. Y tenemos claros las metas y objetivos.



NO trabajamos sin ellos porque caer en la improvisación, en el ensayo y error, es un desgaste tremendo, y caer en la ilusión de que no pasa nada, que sólo es un desarrollo retrasado en el tiempo, da los mismos resultados: la frustración.

Lo que aprendimos es que trabajar con método, con claridad de objetivos, SÍ nos da la posibilidad tremenda de tener un camino claro que recorrer, y saber en donde estamos, principio de realidad, es más certero que caminar a ciegas, sin conocer de donde partimos.

Todo esto es necesario. Sin embargo. más importante es reconocer el derecho de aprender, desde la ACEPTACION Y EL DISFRUTE de interactuar con nuestros niños y jóvenes desde lo que son, desde quienes son, con su personalidad única, sus condiciones, sus retos y fortalezas.

Gracias a esta maravillosa asociación CEDUE, A.C., de Guadalajara, por la oportunidad de seguir compartiendo el camino de la Inclusión.




Mtra. Adriana Pérez C.

22 octubre 2017

!Atención Ciudad Juárez, Chihuahua! Curso de Mátemáticas para padres, madres, docentes

OBJETIVO.
Capacitar en estrategias que faciliten el aprendizaje lógico-matemático para niñas, niños y jóvenes con discapacidad, en los entornos de casa, escuela y comunidad.

A quien va dirigido.
A docentes regulares, maestros de apoyo y educación especial, padres y madres, familiares, estudiantes y especialistas relacionados con niñ@s y adolescentes con discapacidad intelectual, etc.



CIUDAD.
Ciudad Juárez, Chihuahua.

SEDE.
Colegio Litalú.
Villa del Norte #5076.
Col. Paso del Norte.
Ciudad Juárez Chihuahua.



FECHAS Y HORARIOS.
Viernes 3 de noviembre: de 8:00 a 15:00 horas.
Sábado 4 de noviembre: de 8:00 a 15:00 horas.

COSTO.
Antes del 15 de noviembre: $ 1,400
A partir del 16 de noviembre: $ 1,600

El costo incluye curso, servicio de café y Constancia.

FORMA DE PAGO.

Depósito Bancario en sucursal.
Banco Santander.
Tarjeta 5579 0700 8229 7543

Tiendas Oxxo.
Banco Santander.
Tarjeta 5579 0700 8229 7543

Favor de mandar su ficha de pago, comprobante de transferencia al correo o foto de tu recibo con tu nombre al correo: declic.cursos@gmail.com


MAYORES INFORMES Y REGISTRO.
Aracely Díaz: (915) 706 7479    65 6304 8059   y   (55) 5419 5250

CORREO ELECTRÓNICO: aradiazn@hotmail.com



11 octubre 2017

Testimonio: Segundo Campamento Declic del Taller de Vida independiente.

El fin de semana patriótico, celebramos ser mexicanos en nuestro segundo campamento del Taller de Vida Independiente de Declic, en las instalaciones del ejido de San Nicolás Totolapan, Delegación Tlalpan, en las montañas del Ajusco, a las afueras de la Ciudad de México.  Participaron 4 jóvenes adultos y 2 adolescentes, con diversos retos en el aprendizaje y con muchas ganas de divertirse, de enfrentar nuevos retos en sus vidas y hacer nuevos amigos.



Lidereados por José Joakousi Castañeda y con el entusiasmo de Max y Gustavo, comenzaron la aventura el viernes 15 de Septiembre y salieron el domingo 17 por la tarde. Diego (12 años), Emilio (15 años), Daniel André, Cristóbal y Octavio (37) comparten una discapacidad intelectual, sensorial, de retos en el aprendizaje, o la condición del síndrome de Down y también la risa que contagia, el miedo que se siente ante la necesidad de hacer las cosas por si mismos sin ayuda de la mamá o los hermanos, y encontrar que podemos hacerlo por nosotros mismos, con  apoyo de los compañeros y apoyando a los compañeros.



Es bien sabido que a todos nos cuesta vencer los temores de un lugar nuevo, con personas con las que no hemos convivido y a la vez es muy emocionante enfrentarnos a actividades hasta el momento desconocidas anteriormente… y aquí con la mediación de los instructores, nuestros chicos aprendieron a pescar, a escalar, a caminar en medio del bosque por 3 horas y a aventarse de una tirolesa… así como a trabajar en equipo para preparar los alimentos, para organizar una fogata, para elaborar un menú.



Una anécdota que hizo sonreir a todos es que participó Octavio (Síndrome de Down), quien vive en la comunidad de El Arca de México, IAP, en un hogar para personas con discapacidad sin familia, a donde él pertenece desde hace 27 años. El Arca es su familia… Tavo tiene poco lenguaje oral, sin embargo, es muy expresivo con todo su ser y muy amigable… se entendió de maravilla con Emilio, y éste último preguntó que es el Arca y si es como una casa hogar, entonces él cree que  se puede adoptar a Tavo como hermano y llevárselo a vivir con él a su casa. El ya tiene planes de vida… por lo pronto se pondrá de acuerdo con su mamá para conocer El Arca y seguir favoreciendo la amistad con Octavio.



El sábado por la tarde Sofía y Adriana hicieron una visita sorpresa y compartieron la preparación de hamburguesas y una amena plática.

El segundo día de campamento salimos a nuestra caminata a primera hora hacia el truchero, en donde André conoció dos tipos diferentes de pinos, y por primera vez pescó junto a Diego, Octavio, Emilio y Daniel; en esta ocasión Cristobal prefirió seguir practicando su tiro al blanco, actividad que tuvimos acompañada de una charla donde compartimos mucho acerca de nosotros.



Luego tuvimos una actividad extrema. Nos tocó a todos tomar valor para subirnos en la tirolesa, primero con un poco de nervios, sólo los suficientes que exhiben una primera vez en dicha actividad pero no tantos como para impedir que disfrutaran la actividad, y vaya que hubo mucho disfrute. Cada uno de ellos decidió repetir la actividad, algunos cambiaron de pareja, otros se quedaron con la misma compañía ya que no sólo era lanzarse y vencer los nervios, sino compartir el momento mediante los lazos de amistad que comenzaban a formarse.



Por la noche toda la emoción cambio de rumbo. Aunque tuvimos actividades que demandaron esfuerzo físico y mental durante toda la mañana y tarde, eso no impidió que las energías duraran hasta el final de la noche en nuestro tiempo de fogata. Así que todos, con gran apetito, cenamos y compartimos tiempo de charla, algunos jugando y otros comentando lo excitante de la aventura, las nuevas cosas que vivieron y sintieron y lo que les gustaría realizar en su siguiente oportunidad de vivir un viaje en la tirolesa. No habíamos terminado los alimentos cuando Diego y Daniel estaban fuera de la cabaña proponiendo que ellos acomodarían la leña para nuestra fogata de esa noche.



Sin embargo, eso no era todo, algo nos faltaba. Recoger y acomodar puede sonar como la parte más aburrida, pero no para ellos. Cada uno comenzó a nombrar la actividad que realizaría:

-       ¡Yo limpio! - Dijeron algunos-
-       ¡Yo lavo! - propusieron otros-

André que fue encargado de guiarnos con vendas sobre los ojos dentro de la cabaña y siendo el que mejor conocía los lugares dentro y fuera, se propuso a acomodar las cosas en la repisa; al tiempo, Cristóbal se levantó y comenzó a organizar las cosas en la barra de la cocina.



Sólo uno de ellos se mantenía en silencio, un silencio que también decía mucho, aún más incluso que las palabras alegres y pasos resonantes emocionados por finalizar nuestra noche en derredor del calor del fuego.

Ese silencio que decía mucho era de Octavio, Tavo para los cuates; mientras que los demás escogían actividades él solamente se acercaba a la mesa y muy atento observaba lo que todos olvidaban y sin prisas de terminar nuestra velada, ayudaba a acomodar lo olvidado y decidía quedarse al final para limpiar la mesa, donde en su momento pudo compartir parte de sí al igual que los demás.



Finalmente terminadas actividades y una vez todos reunidos a un costado de la cabaña, dimos inicio a nuestra fogata. Diego y Daniel apresurados por la emoción intentaron un par de ocasiones, con mucho cuidado y bajo la experiencia de Daniel, acomodar la leña, la cual al derrumbarse traía consigo risas por parte de algunos y la mención de un:

-       ¡Otra vez!

Por parte de aquellos involucrados en la obra arquitectónica que, no siendo cualquier cosa, debía ser elaborada con lujo de detalles que solo las mentes más creativas pueden elaborar.



Al final, en conjunto, cada quien con un poco de leños sobre nuestras manos, decidimos ir acomodando pieza por pieza hasta que después de un par de intentos extras, pudimos crear esa obra maestra; regularmente estas obras arquitectónicas y con la más grande ingeniería son hechas para admirarse y conservarse, pero no ésta.



Dicha obra tenía otro fin, ese fin estaba ya dicho, ese fin era lo perecedero, sin embargo no de una forma inmediata, no. De una forma lenta y que les permitiese a todos los arquitectos e ingenieros ahí reunidos seguir disfrutando de la noche, la calidez de sus nuevas amistades y por qué no, de salchichas y bombones asados, los cuales claro, volaron en un abrir y cerrar de ojos.



Más de lo que se puede poner en palabras simples, si la experiencia que cada quien vivió en ese lapso de dos días puede ser inefable en muchos sentidos, la misma cabaña y fuego que nos acompañaron esas dos veladas quedan como testigos mudos de las historias que se formaron y las amistades que ahí surgieron, amistades que durarán lo que les alimentemos, pero eso sí, siempre en espera de un próximo encuentro en nuestro siguiente campamento y en espera de que los lectores que no han estado, se sumen más y se compartan desde la más grande carcajada como Diego hasta el más noble silencio como lo hizo Tavo.



En espera de ustedes, quedamos el equipo de Declic y el equipo de valientes de nuestro campamento que ha hecho y sigue haciendo esto posible.


Atte: José Jakousi Castañeda (Jako para los cuates).