14 septiembre 2016

¿Método Global o Método Fonético para el Aprendizaje de Lectura?

Ha llegado a mis manos un libro valiosísimo que quiero compartir con ustedes “Lenguaje y Cognición en el Síndrome de Down.[1]) El libro es  una compilación de investigaciones realizada por Natalia Arias y Octavio García. Ambos son académicos del laboratorio de Psicolingüística y laboratorio de Neurobiología del síndrome de Down de la Facultad de Psicología de la UNAM.[2]


Tuve la oportunidad de conocerles personalmente en un congreso que organizaron en Acapulco, Guerrero, en septiembre de 2014. Y fue muy interesante ver todo lo que van investigando con niños y jóvenes con Síndrome de Down en México. Este libro es fruto de este trabajo muy relevante porque son nuestros niños, en nuestros contextos culturales, con nuestra carga genética, nuestra riqueza alimenticia, inmersos en nuestro sistema educativo.

A lo largo de 7 capítulos dan muestra del intenso trabajo de investigación en nuestro país, en los distintos ámbitos que abarcan las habilidades cognitivas y lingüísticas. Estos estudios están hechos con niños mexicanos, y reportan cómo se originan y cómo se desarrollan aspectos básicos como la atención, la comprensión de las palabras, la sutil diferencia entre lo masculino y lo femenino (el –ella), el singular y el plural (uno, unos) la construcción de conceptos y categoría, sentido numérico y los procesos de adquisición de la  lectura y la escritura.

En el capítulo 5, escrito por Diana R. Cortés-Monter, [3] abordan el aprendizaje de la lectura, y hacen un análisis muy bueno entre los dos grandes métodos que se utilizan en este proceso.  Dan cuenta de distintas investigaciones hechas en otros países acerca de diferentes factores. Resaltan varios puntos que me parecen muy importantes para reflexionar sobre ellos en nuestras prácticas cotidianas:

·       “En el 2014, la SEP reportó en el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial, que aproximadamente un millón quince mil alumnos de educación básica presentaban alguna discapacidad física o intelectual. De estos 137,595 presentaban discapacidad intelectual y problemas de conducta adaptativa, entre ellos, niños con SD” (p. 134).

·        Hay dos grandes métodos en la enseñanza de la lectura para esta población: la enseñanza global y la enseñanza fonética. En la global se hace un reconocimiento total de la palabra sin un entrenamiento fonológico previo. En los segundos se trabaja la conciencia fonológica, definida como la capacidad de  reflexionar sobre los sonidos del habla (los fonemas), al inicio y final de las palabras.

·     Los estudios demuestran que los niños con Síndrome de Down tienen más fortalezas en la memoria visual y más dificultades en la conciencia fonológica, más problemas para encontrar rimas,, y esto podría deberse a que no reciben un entrenamiento en conciencia fonológica antes de iniciar el proceso de lectura. Resultados de estudios demuestran que los programas de instrucción fonológica (combinaciones de letras, enseñanza de letras, palabras decodificables, reconocimientos de palabras nuevas, lectura de historias) benefician enormemente las habilidades de lectura en los niños que la reciben.


·         Cuando un niño recibe solamente métodos globales, no es capaz de decodificar palabras no familiares sin conciencia fonológica. Y generalizar los procesos de lectura. De ahí la importancia de trabajar este aspecto.  La conciencia fonológica establece un puente entre la lectura global y la decodificación.

·         Estudios demuestran que un ambiente alfabetizador desde temprana edad en casa (niños a quienes les leen de 10 a 30 minutos diarios) comenzaron a leer alrededor de los 5 o 6 años. La lectura como una actividad de placer, no de obligación.

·         Hay muchos juegos  y actividades para estimular la conciencia fonológica: juegos de reconocimiento de palabras con rimas, producción de sonidos, juegos y materiales que estimulan el vocabulario nuevo y la comprensión, y muchos que se incluyen en los programas de educación preescolar y primero de primaria.

·      Los programas de tutoría con niños con Síndrome de Down muestran que no es suficiente la introduccion a la lectura con el reconocimiento de palabras apoyados en la memoria visual (método global) sino que además es necesario desarrollar conciencia fonológica, vocabulario y comprensión, además del plan de tutoría con objetivos claros y un plan de seguimiento.

Como conclusiones, en el capitulo se expone que aún cuando los niños con Síndrome de Down presentan dificultades en la percepción auditiva y del habla, memoria fonológica, habilidades del lenguaje, comportamiento y atención, es importante trabajar la conciencia fonológica a partir de la lectura de textos y palabras.

Aunado a estas dificultades está la poca preparación de los docentes de educación especial y regular para favorecer métodos adecuados en enseñanza de la lectura, así como una planeación articulada entre objetivos, actividades y seguimiento.

Es muy buen material para analizar y reflexionar, sobre todo en la necesidad de salir del ensayo y el error, entrar en la sistematicidad, en la evaluación, en el programa adecuado, en los ajustes necesarios y dejar de etiquetar a nuestros niños con Síndrome de Down como incapaces de aprender a leer. ¿Dónde se encuentra la mayor discapacidad?




[1] LENGUAJE Y COGNICION en el Síndrome de Down. Arias, Natalia y García, Octavio, Facultad de Psicología, UNAM.
[2] El libro actualmente se consigue en el laboratorio de la Facultad de Psicología, pueden contactar a la Dra. Arias en nariast@unam.mx
[3] dianamonter@outlook.com

10 septiembre 2016

¿Qué método de lectura es mejor para personas con discapacidad intelectual? ¿El método global o el fonético gestual?



Método Global de M.V. Troncoso y Mercedes del Cerro.
Es un método del aprendizaje de lectura y escritura para personas con síndrome de Down basado en cinco habilidades: la asociación, la selección, la clasificación, la denominación y la generalización. Ha sido probado con éxito durante muchos años en Latinoamérica y España. Parte de la palabra, y la comprensión desde el primer momento. Tiene tres etapas, y toda la información y materiales se pueden consultar en línea en la página de www.down21.org.

Por qué funciona.
Funciona porque está basado en el contexto, es personalizado, confía en el proceso de los niños y toma en cuenta sus fortalezas. Interactúa en todo momento con la comunicación, la interacción con los adultos como mediadores, permite la creatividad, el respeto por el proceso individual,  La lectura y escritura son procesos que se construyen a partir de la relación con los otros.


Método Fonético - Gestual.
Es un método del aprendizaje de la lectura y escritura dirigido a alumnos con dificultades en el proceso de adquisición y – o consolidación del mismo.  Cada una de las grafías se acompaña de un gesto corporal que hace de ‘puente’ entre el fonema (sonido) y la forma (grafía). Esto facilita la lectura y la escritura al ampliar los canales de información sensorial –visual-auditivo-motor. -  permitiendo una mejor secuencia, anticipación y fluidez en la lectura y escritura de las palabras.

Por qué funciona.
Funciona porque el cuerpo es el primer instrumento de aprendizaje con el que contamos. Los niños con discapacidad intelectual o dislexia, requieren mayor enriquecimiento del contexto pedagógico. Este método tiene movimiento corporal, por lo tanto, es más fácil anclar en la memoria auditiva y visual la forma y el sonido de una letra si está unido a un gesto hecho por el mismo niño, con su cuerpo. No se trata de un lenguaje de señas, se utiliza el sonido en todo momento. Una vez que se comprende y memoriza el gesto, el niño lo utiliza al ritmo natural sin exigirle precisión motora.  La lectura y escritura se apoya en los gestos mientras estos son necesarios.

Son muchos los elementos que intervienen en los procesos de lectura y escritura y el alto impacto que tienen en la inclusión educativa. Este sitio está pensado para compartir, para acompañarte en el camino, para animarnos a crear y renovarnos en lo que hacemos a diario.

¡Cambia su vida!

29 agosto 2016

VIDEO: #ComoSoy. El Arca Internacional.

¿Quien soy yo? 

El Arca Internacional nos muestra a través de una serie de videos, la vida y el sentir de personas con discapacidad en la edad adulta. Todos tenemos inquietudes acerca del futuro de nuestros hijos adultos, más cuando tienen retos y necesidades especiales.... el futuro se construye con pasos firmes en el hoy.  Y siempre hay posibilidad de aprender, de reaprender en el camino...



¿Qué significa discapacidad? Para la joven Raffaella Monterosso, chica italiana de Bolonia, significa que su padre envejece y no puede hacer algo excepto amarlo. ¡Imaginemos un mundo diferente!





¿Integración o Inclusión Educativa?

Hace un año acepté el gran reto de coordinar los programas de inclusión en la Comunidad Educativa Montessori A.C (Cemac)

Ahí es donde acuden niños con discapacidad intelectual, un alumno con sordera en secundaria, alumnos con trastorno generalizado del desarrollo y alumnos regulares, desde preescolar hasta preparatoria. Fue un aprendizaje enorme y con la distancia que da el tiempo de vacaciones, quiero compartir aquí algunas de los aprendizajes de esta realidad, agradeciendo a todo el equipo de trabajo con quien compartí este ciclo escolar que termina.




1.      Del dicho al hecho…hay un gran trecho.  

Cada cabeza es un mundo, dice el refrán y cada escuela también. Cuando llegué al inicio de ciclo 2014, tenia  muy clara la ruta a seguir

·         Evaluación diagnóstica de los alumnos con discapacidad, involucrando a los padres de familia y terapeutas externos.

·         Sensibilización con padres, maestros, alumnos regulares.

·         Elaboración de programas educativos individuales y programas grupales.

·         Seguimiento, evaluaciones bimestrales.

·         Capacitación a los docentes según las necesidades.

Y con esta ruta ir avanzando en el ciclo escolar. Es verdad que muchos de estos procesos se hicieron y se adaptaron. La realidad de la escuela es única, y hubo que bajar de las ideas preestablecidas a la lectura de la realidad. Si bien analizar para evaluar es un trabajo muy importante, para después fijar la ruta a seguir en el camino a la inclusión, la flexibilidad y la tolerancia a la frustración son dos herramientas indispensables para no estigmatizar o paralizar el proceso, respetando los tiempos de los docentes y de la institución misma. Y, al mismo tiempo, dar el lugar a los padres de los niños con discapacidad, dar lugar a la esperanza, al diálogo y a la construcción de un proyecto común llamado comunidad educativa. Como bien dice un refrán francés.
"Si quieres llegar rápido ve solo…si quieres llegar acompañado, aprende a esperar."

2.      No es lo mismo inclusión que integración.

Aun cuando se habla mucho del cambio de paradigma en las escuelas, del dicho al hecho hay un buen trecho. El proceso de integración se centra en el niño, en su programa educativo individual de acuerdo a su discapacidad, en su nivel de competencia curricular, sus fortalezas y sus retos. Una vez aclarados los objetivos a trabajar, se buscan los apoyos, los mejores para ello.
El proceso de la inclusión se centra en la escuela, en el contexto, en la diversidad del alumnado. Es un proceso mucho más enriquecedor y también más complejo y más completo. 
Requiere un alto nivel de compromiso por parte de la dirección de la escuela para trabajar en
todo el entorno escolar, y capacitar a todo el personal. No son niños “especiales” para maestros “especiales. Son niños de la escuela. 
Y además tienen retos específicos como lo tienen los alumnos sobresalientes, los que tienen dificultades emocionales o de conducta. 
Por ello, es importante, como dice la directora, “rayar la cancha” desde el principio, saber dónde estamos, que podemos ofrecer realmente que podamos cumplir y llamar a las cosas por su nombre. Resumiendo lo anterior, cuando un niño con discapacidad está en una escuela y todo el proceso educativo corre a cargo de las maestras especialistas o de la  maestra monitora, (pagada por la familia) con muy poca participación de la maestra de grupo en cuando a los contenidos y los apoyos, es un proceso de integración. 

Cuando en el proceso se involucra en las decisiones la dirección,  los profesores regulares y especiales en un trabajo en equipo, con buena comunicación con la familia y los apoyos externos, y este es un proceso que va encaminado a la transformación de la comunidad educativa para atender la diversidad de todo el alumnado, es un proceso de inclusión educativa. 


3.      Aclarar expectativas en tiempo y forma  y ajustarlas  para mantener una relación constructiva entre familia y escuela.

Si la comunicación es clave para cualquier tipo de relación humana, en el caso de alumnos con discapacidad es vital.  Son pocos los años de la infancia, los ciclos escolares que tenemos a nuestro alcance para alcanzar las metas esperadas. Y todos como padres, queremos  tener hijos que desarrollen todo su potencial.
 Los padres de niños con discapacidad, además, tienen el factor tiempo, como un minutero que marca cada ciclo escolar la alarma de que ese niño se hará adulto  y necesita aprender a valerse por si mismo lo mejor posible, no solo para no ser una “carga” para los hermanos o la familia cuando ellos no estén o no puedan acompañarlo, sino para que pertenezca a un grupo laboral, social, para que tenga una vida de calidad

El binomio escuela-familia es vital en la vida de un niño y adolescente con discapacidad. Ahí es donde pasa casi toda su vida, entre la casa y la escuela. Las terapias y profesionistas de apoyo somos una bisagra importante que facilita este recorrido, sin embargo en cuestión de tiempo somos  itinerantes. 


Tenemos un ciclo de vida corto en el proceso de desarrollo integral, la escuela, no. La escuela dura 3 a 4  años el preescolar, 6 a 8 años la primaria y es un ciclo que marca.  




Una experiencia que me enseñó mucho fue cambiar de método de lectura a un alumno con síndrome de Down de 4º de primaria.
 Después de evaluar sus habilidades y dificultades, se tomó. Sin embargo, la familia no estaba convencida y siguieron con el método anterior.
Como escuela, no podemos encerrarnos en una orden, necesitamos evidencias concretas que permitan cambiar el punto de vista de los padres, salir de la zona de confort de lo ya conocido  y evaluar resultados a corto plazo (un mes) para ir monitoreando avances y dificultades.  Después de las vacaciones de navidad, no me tomé el tiempo necesario para evaluar mensualmente el proceso de este alumno y comunicarlo a los padres. Me esperé hasta hacer un reporte trimestral y el resultado fue una suma de frustraciones acumuladas en el segundo semestre, que rompieron ese nivel de confianza en la capacidad de los docentes y de la escuela para que el niño avanzara en su proceso. 

4.      Evaluar permite sistematizar.

Evaluar nuestros procesos, los pequeños y los grandes, implica tener claros los programas educativos individuales  y grupales.

¿Qué evaluar?

 Lo que planeamos hacer, los resultados obtenidos.

¿Cómo evaluar?

A cada objetivo necesitamos ponerle medios para alcanzarlo, responder a las preguntas

-          ¿Cómo lo vamos a lograr?

-          ¿Cuándo lo vamos a aplicar?

-          ¿En cuánto tiempo lo vamos a  alcanzar?

Responder al qué, cómo y cuándo permite tener más objetividad en cuanto al alcance y responsabilidad de nuestras acciones. Y la sistematización nace de estas acciones que no se improvisan, que se planean, se diseñan, se depuran, se evalúan por los actores participantes y están listas para ser reproducidas nuevamente. Este fue un gran logro del trabajo de equipo en cada nivel educativo.  En primaria logramos sistematizar la planificación de los programas educativos individuales.


En secundaria, se sistematizó la planeación grupal de las materias con ajustes curriculares y en el taller de vida independiente se sistematizó una currícula diferenciada para cada alumno en cuanto a sus niveles de lectura y escritura, tanto con método global como con método fonético gestual;  en matemáticas con metodología Montessori y regletas Coussinaire. Todos estos logros marcan rutas para continuar en el camino

5.      Capacitación y mas capacitación

Después de haber trabajado en programas de inclusión en preescolar, primaria, secundaria y bachillerato y apoyado procesos como asesora externa durante 15 años, me queda claro que el pilar de una inclusión educativa es la capacitación.
¿Por qué?
En nuestra cultura, aun prevalece el paradigma de que la discapacidad es igual a enfermedad, a minusvalía, a desesperanza. 
No es que tengamos que hacer una fiesta cada vez que llega un niño con discapacidad a la escuela regular, aunque si es todo un acontecimiento de alegría compartida cada uno de sus logros, de sus avances y de los AVANCES  de la micro sociedad llamada escuela acepta el reto de la inclusión. Nadie dijo que fuera fácil.

¿Qué hago con este niño que NO se mueve igual a los otros, que NO puede razonar igual, que NO avanza de acuerdo al grupo?




Es una pregunta genuina, es una angustia para un docente, para una directora de escuela, para una familia, cargada de angustia en muchas ocasiones porque no ven que pase algo bueno. Algo que indique que ese niño o niña aprende a ser más independiente, a comunicarse mejor, a colaborar en proyectos comunes, que avanza en la lectura, la escritura, las matemáticas. Y las habilidades socio-emocionales.

La respuesta a esta pregunta está en la capacitación. Desde entender la discapacidad de ese alumno (saber qué es el síndrome de Down, qué es el Autismo) hasta comprender la individualidad de cada alumno con todo su bagaje de fortalezas, retos  posibilidades,  pasa por la capacitación.


Nuevos métodos, nuevas estrategias, incorporar la tecnología, búsqueda de avances y nuevas posibilidades en terapia de lenguaje 

como el método Prompt y Geminis. Todo ello pasa por la capacitación.

Sin embargo, el primer escalón de este edificio llamado inclusión pasa por el cambio de paradigma:

La discapacidad no es una enfermedad, es una condición, es parte de la naturaleza humana y es un reto enorme de aprendizaje para todos los alumnos y maestros de cualquier escuela.

 Cambiar este paradigma da la base y mirada adecuada para avanzar en todos los demás.
Que este nuevo ciclo les encuentre motivados para seguir en el intento cotidiano.





25 agosto 2016

Los frutos del trabajo en equipo: ¡por fin Erika comienza a leer!

En mis cuatro años de servicio que tengo como docente de apoyo de USAER siempre había querido tener la oportunidad de trabajar con alumnos con Síndrome de Down; hasta hace apenas un año, llegó a la escuela mi primera alumna con estas características. Erika tiene 11 años, es la menor de tres hermanas, cursaba el año pasado 5º de primaria en una escuela regular, le encanta la música y pertenecer a un grupo. Pese a todas sus ganas de aprender, y estar ya en 5º año, Erika no sabía leer ni escribir, y se daba cuenta de ello. Imitaba la escritura haciendo bolitas y pasaba mucho tiempo coloreando o recortando o copiando sin sentido para llenar cuadernos mientras sus compañeros hacían sus trabajos. Su maestra de grupo no tenía idea de por dónde empezar a trabajar con ella la lectura y la escritura.



El primer pensamiento que cruzó por mi mente fue alegría, puesto que nunca había tenido la oportunidad de trabajar y convivir con ellos (ni siquiera siendo alumna de la Normal). Pasados los días de le euforia y todas las emociones encontradas de felicidad, me tuve que poner a pensar qué trabajo íbamos a desarrollar conjuntamente la maestra de grupo, la escuela y la USAER hacia la alumna y cómo haríamos para que la niña sintiera el gusto por aprender a leer y escribir.

Los primeros meses fueron de orientación a la madre y a la maestra sobre actividades previas que nos ayudarían para el acceso de lectura y escritura, y sobre todo el reconocimiento de su nombre “Erika”. La verdad es que yo no conocía mucho sobre el método de lectura y escritura de Troncoso y Mercedes del Cerro, tenía nociones y había medio explorado en internet.

No fue hasta el mes de enero año con la maestra de grupo que nos adentramos en la aventura de explorar más a profundidad el método y a “ensayo – error” y comenzamos con las primeras palabras. Posteriormente hicimos contacto con Declic quien en marzo de 2016 nos brindó un taller de capacitación para docentes de todos los niveles y pudimos perfeccionar nuestro trabajo. A partir de la capacitación modificamos nuestra metodología y materiales diversos (fichas, tarjetas, loterías) y continuamos con palabras de su contexto, trabajamos con más tiempo en casa y escuela, orientando a la madre de familia para dar seguimiento en el hogar.

A la fecha Erika reconoce aproximadamente cuarenta palabras, puede leer pequeños textos e incluso fue participe del programa de lectura titulado ´´El Quijote nos invita a leer´´ donde se hizo la sensibilización de las personas con discapacidad y la apertura de otros niños para que se motiven a leer. En el segundo curso que se dio en Cd. Juárez en el mes de junio, se pudo ver el gran avance que ha dado y la seguridad con la que puede leer palabras y frases con comprensión.  Los libros personales han sido un gran apoyo para trabajar con Erika la motivación por seguir aprendiendo nuevas palabras.

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Ha sido mucho trabajo en conjunto tanto de la maestra de grupo, quien destina tiempo de sus clases para trabajar con Erika, la madre de familia realiza material y fichas con orientación para seguir en casa y, sobre todo, la perseverancia de la escuela primaria por el interés de que todos sus alumnos accedan a la lectura y escritura. Vamos por muy buen camino. En el poco tiempo que tenemos trabajando con el método, hemos visto como la alumna se interesa por leer, no únicamente sus fichas, sino ahora quiere leer todo lo que está a su alrededor. Con método es posible avanzar, sin método ponemos piedras innecesarias en el camino de aprendizaje.

Muchas gracias a Declic por impulsarnos a seguir adelante y hacer que nuestros chicos formen parte de una sociedad cada vez más incluyente.
Marisol Chávez R.
Maestra de apoyo USAER

13 agosto 2016

Irse de campamento

Irse de campamento ayuda a cambiar de perspectiva. Nos da un espacio y un tiempo para estar con nosotros mismos, para convivir con nuestros compañeros y con la naturaleza. Nos da la oportunidad de alejarnos de la rutina, de las prisas y los deberes y de conectarnos con nuestras propias motivaciones y necesidades.

Quizás es por eso que las primeras preguntas para irse de campamento suelen estar dirigidas a uno mismo: ¿a dónde quiero ir? y ¿qué quiero hacer? Después de estas dos preguntas surgen muchas ideas: ¡una fogata!, ¡un rally!, ¡nadar!, ¡hacer caminata! Y entonces hay que organizarse, hacer planes y buscar todo lo que hace falta.


Los chicos planean el recorrido para llegar al campamento.

En el caso del campamento del Taller de Vida Independiente que realizamos en Declic del 21  al 23 de Julio,  la idea fue de Erik, pero pronto la emoción hizo que los demás también nos involucráramos en el proyecto. Así, mientras Erik buscaba un lugar para acampar, Sergio y Toño practicaban cómo se armaba la casa de campaña, hacían la lista de lo que habría que llevar e invitaban a más amigos. Durante la preparación del campamento, los chicos pusieron en práctica diferentes habilidades, aprendieron a valorar sus propios recursos y a pedir apoyo cuando lo necesitaban.

Después de meses de imaginar y preparar todo para el campamento, llegó el día. Ya éramos un grupo mucho más grande. Se habían integrado Juan, Lalo, Celine, María, Mariana y Alba. Juntos armamos las casas de campaña (aunque pronto la lluvia cambiara nuestros planes de dormir ahí), jugamos baseball, nadamos, hicimos un rally y contamos historias alrededor de la fogata. 


El grupo se dedica a armar las casas de campaña.

El campamento no fue como lo imaginamos. Siempre hay algo imprevisto que puede cambiar nuestros planes; pero de lo que estoy segura es que la pasamos muy bien y aprendimos mucho de esta experiencia.  Aprendimos a confiar en nosotros mismos, a divertirnos en equipo, a preparar y anticipar procesos, en fin, a valorar lo que hemos aprendido y a ponerlo en práctica.

Sofia Rodriguez, maestra de apoyo del taller de vida independiente.

Conociendo nuevas amistades en el campamento.

“Para mi organizar el campamento significaba un reto, ya que este grupo no había salido junto antes y mucho menos con la idea de trabajar y divertirse en equipo, solo habían compartido momentos cortos de trabajo y actividades sencillas, pero permitirse conocerse un poco más unos a otros y trabajar en conjunto en actividades de acampar significaba un reto. El cuál era necesario realizar.

Para mí fue un honor poder organizar el campamento  y también que me permitieran guiarlos dentro de la actividad, y con ello formar más allá de un grupo de trabajo, formar un grupo de convivencia, diversión y lleno de trabajo para pasarla bien.


Juego de beisbol durante el campamento.

Nada de esto pudo haber sido posible sin la ayuda y entrega en esta actividad de mi compañera Sofi, quien comparte el entusiasmo y alegría de llevar actividades como ésta a realizar.

También debo agradecer a las familias de nuestros integrantes por depositar la confianza de poder llevar a lo más sagrado que tienen en la vida, sus hijos, para buscar junto con ellos un desarrollo integral con todas las ramas que tiene una vida independiente, teniendo siempre en cuenta que hay más trabajo por delante para lograr dicho objetivo. Y a Declic por apoyar la iniciativa y buscar llevarla a la realidad.

La experiencia ha sido muy grata y tanto integrantes como facilitadores ya pensamos en ideas para el próximo campamento, llenos de entusiasmo.


Heriberto Jiménez Jiménez.

23 julio 2016

01 FOTOS Campamento de Declic en Monte Sur: ¡soltar los miedos, abrir las alas, alegría y nuevas amistades!

Del viernes 21 al sábado 23 julio 2016, Declic hizo su Campamento "Taller de Vida Independiente" en Monte Sur. Las y los jóvenes con discapacidad intelectual, con síndrome Down, convivieron e hicieron nuevas amistades.

¡Con el apoyo de los monitores de Declic soltaron los miedos, abrieron las alas y dieron paso a la alegría! Desde la llegada conocieron a sus nuevos amigos, se saludaron, armaron sus tiendas de campaña, estuvieron reunidos para la foto del grupo y convivieron en comidas y cenas.















02 FOTOS Campamento de Declic en Monte Sur: ¡trabajo en equipo... partido de béisbol!

En el Campamento "Taller de Vida Independiente"en Monte Sur, las y los jóvenes con discapacidad intelectual, con síndrome Down, trabajaron en equipo con sus nuevas amistades.

¡Con el apoyo de los monitores de Declic no solo montaron sus tiendas de campaña; también jugaron un partido de béisbol muy entretenido dandio todo su esfuerzo por divertirse!











16 julio 2016

Curso: Proceso de Lectura y Escritura en Niñas y Niños con síndrome de Down, discapacidad intelectual y dislexia

OBJETIVO.
Conocer el método lectura y escritura de Ma. Victoria Troncoso y el método fonético gestual de S.B. Maisonny, así como los elementos para su aplicación  en el proceso de niñas y niños con discapacidad intelectual y problemas de aprendizaje a través de talleres vivenciales. 

A quien va dirigido
A docentes regulares, maestros de apoyo y educación especial, padres, familiares, estudiantes y especialistas relacionados con niñ@s y adolescentes con discapacidad intelectual, terapeutas de lenguaje, psicólogos, etc. 


COSTO.
Antes del 30 de agosto: $ 1,200
Antes del 15 de septiembre: $ 1,550
Del 15 al 22 de septiembre: $ 1,750

10 por ciento de descuento a grupos de 3 personas.

El costo incluye material didáctico, servicio de café, refrigerio, constancia.

SEDE.
El Altillo. Avenida Universidad 1700. Colonia Santa Catarina. Delegación Coyoacán. Metro miguel Ángel de Quevedo. Ciudad de México.

FECHAS Y HORARIOS.
Viernes 23 de septiembre: de 14:00 a 19:30 horas.
Sábado 24 de septiembre: de 8:00 a 15:00 horas.



FORMA DE PAGO.

Depósito Bancario en sucursal.
BBVA Bancomer.
Adriana Pérez Carreón.
Cuenta: 2861429434

Tiendas Oxxo.
Solicitar a Declic el número de la tarjeta.

Transferencia Interbancaria.
BBVA Bancomer
Adriana Pérez Carreón. CLABE: 012180028614294341

Favor de mandar su ficha de pago o comprobante de transferencia al correo: declic.cursos@gmail.com


MAYORES INFORMES Y REGISTRO.
Teléfonos: 55 5404 5309 - 5425 1775


CORREOS ELECTRÓNICOS: declic.cursos@gmail.com     declic.lectura y escritura@gmail.com