¿Hasta dónde puede llegar un chico? ¿Depende del grado de su discapacidad intelectual?

El próximo lunes empieza una serie de cursos que daremos el equipo  Declic, en diferentes ciudades de México  y con tres temas principales: lectura y escritura, los procesos lógico matemáticos para personas con discapacidad y la escuela inclusiva.


Todos los temas son apasionantes, porque abren puertas a la esperanza y mueven esquemas arraigados durante décadas. El más grande de todos, es cambiar la perspectiva de que la discapacidad es inamovible. Frente a la discapacidad intelectual pareciera que estos aprendizajes de la lectura, la escritura y las matemáticas tiene muy poco futuro en un chico como por ejemplo Gerardo, el tiene Síndrome de Down, 18 años y sólo la educación básica que curso en un CAM, no logró hablar, leer, escribir, contar, o valerse por sí mismo en la calle.


Gerardo sabe muchas cosas de vida independiente, sabe preparar hotcakes con un poco de ayuda, limpiar la casa y es muy ordenado en sus cosas. Pero no puede ir a la tienda a comprar leche y pan porque no le entienden y no maneja el valor del dinero, por lo tanto pueden engañarlo. 


Su familia no se ha dado por vencida. Comenzamos a trabajar con él en equipo, y en dos meses, hemos logrado afianzar colores y vamos avanzando en las bases del concepto del número con regletas cousinnaire: seriación, clasificación. Hacemos también muchos otros juegos con su cuerpo para discriminar cantidades del 1 al 5. En lectura vamos avanzando con el método de M. V. Troncoso con las foto – tarjetas, palabras con los nombres de su familia y otras habilidades básicas del método perceptivo-discriminativo, como la utilización del tablero lógico. Todos estos aprendizajes los reforzamos con tareas cotidianas en la casa, en la calle, y ahora buscamos la alternativa de una asociación o de un CAM laboral para que no se quede en su casa solamente, porque el mundo es ancho y es uno para todos.
¿Hasta dónde puede llegar Gerardo? ¿Depende del grado de su discapacidad intelectual? ¿Depende del contexto? ¿Por qué no aprendió estos conceptos a la edad adecuada en un contexto escolarizado, si tiene la capacidad? Son preguntas complejas para las cuales no hay respuestas simples. Una cosa es cierta: Gerardo aprende con mucho gusto, y este aprendizaje cambia su perspectiva del mundo, le da la dignidad de persona integra, completa y capaz. Le da este lugar frente a sus padres y hermanas, el abre los ojos enormes de sorpresa cada vez que logra dar sentido a un nuevo elemento propuesto.


La discapacidad aumenta cuando el contexto se empobrece, cuando no hay sistematicidad ni constancia en lo que queremos enseñar, compartir, hacer con estos chicos. La discapacidad no cambia, nosotros, parte fundamental del contexto, si podemos cambiar, todos somos mejorables.

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