Encuentro pedagógico del Colegio Madrid: Interculturalidad y educación Incluyente

El 25 y 26 de Enero, participamos en este encuentro que como todo lo que implica "ir hacia el otro" me enriqueció profesional y humanamente. En lo profesional porque de nuevo hay enfoques de la inclusión educativa que se enriquecen con asomarnos a otros contextos. El Colegio Madrid es una escuela de prestigio que se caracteriza por formar el espíritu crítico y de apertura en sus alumnos y le hacía falta iniciarse en la experiencia de la inclusión educativa. Llegó la oportunidad con Jesús Arturo, un alumno que ingresó a 2o. de preescolar y a partir de él se abrieron a esta emocionante aventura de la inclusión de alumnos con discapacidad en las aulas regulares.

Yo participé el primer día en el taller, "enseñando en una escuela inclusiva: y ahora ¿que hago?, con Mara Ruiz, una amiga y colega con quien compartí el trabajo en la fundación Ven Conmigo, con Judith Vaillard al frente. Y me encantó la forma en que nos dirigió el aprendizaje. Fuimos un grupo diverso de maestros del madrid, de preescolar, primaria y secundaria y CCH, incluida nuestra directora general del colegio. Además dos madres de familia que nos dedicamos a esto profesionalmente.

Partimos de los conceptos sobre Inclusión, Actitudes,  Necesidades Educativas Especiales, Barreras para el aprendizaje, y adecuaciones curriculares. De ahi a la práctica, al trabajo en equipo a partir de casos concretos. Es impresionante como un "diagnóstico" dado clinicamente, no nos dice nada acerca de un niño, o muy poco. Realmente ante la pregunta de los padres o maestros ¿Que tiene? una respuesta del tipo "Tiene el síndrome tal o cual, causado por el cromosoma en el par 16 o 21, con caracgteristicas de retardo en el lenguaje, cognitivas, sociales, etc..etc..." sirve y solo sirve, para confirmar y darle un nombre a lo que ya sabemos por observación y convivencia cotidiana. Y este enfoque, nos deja asi, desprovistos. El mismo niñ@ cambia ante nuestra perspectiva cuando un profesionista, en un una evaluación del niñ@ y su contexto familiar y de aula, nos dice ¿Cómo aprende este niño?  y si dentro de ese enfoque miramos no solo la discapacidad, sino las barreras para el aprendizje, que pueden ser cambiables, tanto como un cambio de lugar, un cambio en mi  metodología de enseñanza, nuevos recursos tecnológicos como pueden ser un programa lector en braille, o un programa para mapas mentales como el Inspiration, es decir, cuando pasamos de la "etiqueta" a la persona con todo su contexto, y aceptamos "yo su maestr@" soy parte fundamental de ese contexto, ocurre la magia: la magia de ver mas allá del síndrome y de la discapacidad, sin borrarla, sin dejar de verla, traspasarla, contextualizarla, afrontarla con todos sus retos. Este es el camino al que nos ha invitado Mara en el taller.

El segundo día participé en la mesa No. 4 : "Experiencias de Inclusión Educativa" con una investigación -estudio de caso- publicada ya en este blog donde entrevistamos una colega y yo a 8 alumnos sin discapacidad que crecieron durante toda la primaria con un compañero con discapacidad intelectual en sus aulas.  Aquí la riqueza fue el compartir la mesa con maestras del Colegio Madrid, la madre de Jesús Arturo, (el niño con ceguera que ingresó en 2o. de preescolar y ahora está en 1o. de primaria) y sus maestras de 2o y 3o de preeescolar, las maestras de 1o. de primaria que compartieron sus experiencias de inclusión de otra alumna con discapacidad intelectual, y el maestro de música. En todas las experiencias compartidas caemos en la cuenta de la importancia de las redes y el trabajo en equipo. E papel fundamental del mediador pedagógico como puente entre las necesidades educativas especiales de los niños y los contextos del aula, se tiene que dar en un trabajo interdisciplinario, dentro del aula. Una mirada externa que apoya la mirada y el quehacer cotidiano del maestro de grupo, que le acerca los recursos que se requieren, que busca fuera del aula para llevarlos ahi dentro, que provee pero que NO se convierte en una sombra para el niño, que le promueva la dependencia.

Aqui cabría subrayar nada mas, la importancia de indicadores de evaluación para estas experiencias, que permitan crear antecedentes de aprendizaje y sistematizar lo aprendido por estos equipos de trabajo.

Me pregunto si un colegio tan grande como el Madrid, estará en capacidad de recibir a niños de cualquier tipo de discapacidad o si es necesario acotar a las que ahora tienen -visual e intelectual- para ir ampliando poco a poco. Me pregunto cuáles serán las formas de trabajo en los grados superiores, donde se va complejizando el curriculum y los tiempos. Cómo aprender de otras experiencias parecidas, como mejorarlas, en el contexto específico de las etapas de desarrollo, como preveer las dificultades en lugar de enfrentar problemas que nos hagan perder la visión de hacia dónde vamos como comunidad educativa en este rubro.

Gracias al colegio Madrid por esta iniciativa  y la oportunidad de compartir lo aprendido siendo una madre de familia. Gracias al   esfuerzo colectivo de tod@s los que lo hicieron posible. Deseo que este impulso tome nuevas formas de crecer en la educación incluyente, y que en el próximo encuentro estemos compartiendo manuales, indicadores de evaluación, dificultades la forma en que se han ido superando, en grados superiores de la educación primaria y secundaria.

Reinicio mi trabajo cotidiano con nuevos ímpetus: el saber que en esta tarea hay muchos que vamos con las ganas de aprender cada dia, de otros y con otros.

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