terminamos el curso de lectura y escritura en la Univ del Claustro de Sor Juana

La semana pasada terminamos un curso mas del proceso de lectura y escritura con un grupo de madres de familia y docentes de escuela regular, CAM y Usaer, y algunos psicólogos que trabajan en asociaciones civiles con niñ@s y jóvenes con discapacidad intelectual.

Hoy nos llama una madre de familia que tiene un hijo de 10 años que va en 4o. de primaria y no sabe todavía leer ni escribir. Nos pide ayuda, pues los apoyos que le brinda la USAER no son suficientes para que su hijo avance y ella está ya resignada a que no su hijo no aprenda a leer "apenas me alacanza para comer- nos cuenta.

Dos mundos que tocamos en nuestro trabajo en Declic: el de los participantes en los cursos que renuevan estrategias y esperanzas, que se compromenten con seguir aprendiendo, intentando, buscando, haciendo, sistematizando el trabajo diario y terminan el curso con nuevos bríos para retomar el trabajo cotidiano.

Y este otro mundo: el de madres de familia que se cansan de buscar, de pedir, de esperar a que algo bueno suceda. ¿Cómo pueden tocarse ambos mundos? el puente entre ellos es la capacitación, así de simple. Es como prender la luz en un cuarto oscuro, como tener un mapa de ruta, claro y sencillo cuando uno se encuentra perdido en una nueva ciudad, la ciudad del aprendizaje en niños con discapacidad.

Yo se que no hay soluciones fáciles a problemas tan complejos, como es la educación de niños y niñas en general en nuestro país. Lo que si se - y puedo afirmarlo con 25 años de experiencia en el campo de la educación- es que hay padres y madres que se desentienden del proceso educativo hasta que algún maestro o maestra les explica que es lo que espera de ell@s en forma sencilla y concreta y esas peticiones están al alcance de sus posiblidades de tiempos y recursos, no más, no menos.

Se también que hay maestros y maestras en cualquier escuela solo van por el cheque, como una póliza de vida, esperando la jubilación. Y hay muchos otros -de los  vienen a nuestros cursos- que lejos de darse por vencidos, buscan nuevos métodos, nuevas estrategias. Y una vez que los adquieren, ponen su entusiasmo en aplicarlos. Y cuando se pierden en el camino, preguntan. Y cuando se equivocan, aprendern.

De esos maestros y maestras, que pagan de su bolsa los  cursos, los viáticos, las horas dedicadas a la familia o al descanso, es que necesitamos cada dia mas. Y en este último curso, me siento muy orgullosa de haber compartido todo el esfuerzo y trabajo, con muchas de ellas.

Gracias a Berna, Liliana, Tere, Yeimi, Adriana, Socorro, Rocio, Vladi,  Ismael, Itzel, Jessica,Vanessa, Laura, Cristina, Juany, Rosy, Jenny, Rosa Maria, FEr, Nidia, Nora, Nelly por haber hecho posible, una vez mas, el milagro de aprender.

Y gracias a Marisol,  Brenda y Lupita  por todo el apoyo y las ganas para hacer las cosas lo mejor posible.

Feliz fin de semana !!!

Comentarios