La EXPERIENCIA DEL COMPARTIR: EL CURSO DE MATEMÁTICAS DE DECLIC

El 16 y 17 Junio de 2011, nos invitaron a dar el curso de Lectura y escritura en  el centro "La estación" de Morelia, Michoacán. Ahí a conocí a Maru: una chica muy entusiasta que tenía todo por delante para aprender y trabajar en equipo como tallerista. Años después me la vuelvo a encontrar en un nuevo curso de Declic y, ¡me llenó de alegría volverla a ver!

Aquí su testimonio ante la invitación de compartir experiencias, para compartir en este blog, que es un puente entre todos los participantes y los que vienen después. ¡Mil gracias Maru!




LA EXPERIENCIA DEL COMPARTIR: EL CURSO DE MATEMÁTICAS DE DECLIC

Desde mucho antes de que decidiera qué carrera estudiaría, recuerdo bien cuánto disfrutaba el proceso educativo y no porque tuviera la concepción de lo que hacía, sino por el puro gusto que me generaba compartir. Sí, era eso lo que me permitía reforzar mis comprensiones, acomodarlas, activarlas, reinventarlas y era eso en realidad lo que me apasionaba: compartir.
Hoy, años después y cuando ya tengo tantos conceptos educativos pretendidamente interiorizados, he tenido la fortuna de vivir una experiencia muy enriquecedora en mi práctica pedagógica y sustentada en ese gran placer, arte y privilegio: compartir.
Lo mejor de estos dos días, además de haber compartido experiencias, estrategias, opiniones, ha sido encontrarme con un grupo de 41 maestras, 1 maestro, 4 madres y 1 padre de familia (espero no errar el cálculo); todos en movimiento.
Según me he adentrado al ámbito educativo relacionado con la inclusión, muchas veces me he sentido utópica e incluso irrealista; he experimentado una especie de soledad al ver la resistencia de mis colegas (profesores de cualquier nivel educativo) hacia la inclusión.
Eso no me ha detenido, solo me ha hecho buscar más criterios, más experiencias que me ayuden a convencer – creer. Desde mi vivencia y perspectiva, sostengo que el principio de la inclusión y de la educación en sí, es el interés en la individualidad; sí, es fundamental que el docente se interese en cada uno de sus alumnos, cada uno de sus procesos, cada una de sus necesidades, cada una de sus aportaciones al colectivo. Existiendo el interés, entonces habrá la iniciativa de buscar, probar, cambiar, romper esquemas, experimentar, compartir…
Hoy regreso a casa no sólo complacida y agradecida, también feliz de saber que no estoy sola en este esfuerzo y convicción por hacer niños críticos, que luzcan sus habilidades, que se vivan funcionales, ya sea que tengan o no discapacidad; sé también que sigue habiendo papás conscientes de que el trabajo, al igual que en el aula, debe ser colectivo y compartido.
Gracias a Adriana, Elena, a Luz, al equipo Declic y a los 44 que este fin coincidimos en este encuentro que además de llenarme de ideas y de retos, me deja más convencida de que la utopía de hacer del mundo un lugar para todos es posible si seguimos siendo 

#Maestr@sEnMovimiento.


¡Hasta pronto!
Mtra. Maru Vega Monroy
Centro de Rehabilitación Integral Teletón (CRIT Morelia, Michoacán)


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