TALLER DE LECTURA PARA MADRES DE NIÑOS Y JOVENES CON SINDROME DE DOWN.


Para Hilaria con profundo cariño y reconocimiento







Con el dolor y la esperanza que da la partida de un ser querido, tan querido como Aldo, fue que encontré a Hilaria su mamá después de los meses de duelo. Ella estudiaba logoterapia (ahora ya está felizmente titulada) y yo comenzaba a trabajar en la escuela donde nos conocimos. De nuevo estaba coordinando los programas de chicos con discapacidad intelectual en Cemac A.C. (Comunidad Educativa Montessori).

La vida continuaba para ellos y para nosotros... Aldo fue un chico maravilloso que dejó una huella perdurable en Dclic y aún lo extrañamos. ¿Quien era Aldo? ¿Que enseñanza nos deja su partida? Aquí  en nuestro blog la semblanza escrita por su familia y nuestro recuerdo en el primer aniversario de su muerte: 

http://blogspot.mx/2011/08/blog-post.html

http://decliclecturayescritura.blogspot.mx/2012/08/aldo-31-julio.html



Lo que hoy queremos resaltar es la hermosa tarea que la madre de Aldo emprendió este año en la escuela donde él asistió y su familia es fundadora: integración down IAP.  Al inicio del año Hilaria propuso realizar un taller para las madres de los alumnos que no sabían todavía leer ni escribir. Un taller donde aprender a realizar materiales personalizados, donde aprender a trabajar con el método adecuado, como mamás, no como maestras ni terapeutas, simplemente hacer uso de su amor y convertirlo en apoyo para la lectura y escritura. 

Desde Declic estuvimos asesorando a Hilaria en  este proceso  y ha sido tan  valioso y tan rica la experiencia que ojalá inspire a otras mamás a hacerlo en las escuelas de sus hijos, pues los beneficios obtenidos son muchos. Ningún camino que realmente vale la pena está libre de obstáculos y este no fue la excepción. Hubo mamás que iniciaron entusiasmadas y luego no volvieron; hubo otras que no encontraron el tiempo o la energía para trabajar con sus hijos de manera sistemática y al no ver avances desistieron.  Sin embargo hubo otras que perseveraron durante todo el ciclo, que se apoyaron en las vivencias de sus compañeras de taller y quienes bajo la guia amorosa de Hilaria siguieron adelante y terminaron el ciclo.  De los beneficios más importantes pueden resaltarse los siguientes:

1- El taller les dio un espacio y un lugar de ESCUCHA y de compartir los procesos de búsqueda de una vida mejor para sus hijos. Con las prisas de la vida y las exigencias que conlleva educar a un niño con discapacidad (además de los otros hijos, la casa, el trabajo) pocos son los espacios que tiene una madre para escucharse a si misma frente a otras, escuchar y compartir el camino de otras madres y reabastecer las reservas de paciencia, de esperanza. Ese espacio se los dio este taller... como decía Hilaria, "había sesiones en  que hablaban tanto que ya no avanzábamos en el tema de la lectura como yo lo había planeado"... no fue tiempo perdido, fue tiempo ganado para los chicos también. Pues una madre agobiada no puede dar lo que no tiene, ni la paciencia ni la atención ni lo que necesita aplicar aunque tenga los conocimientos del método de lectura. Las mamás somos personas que necesitamos esa palabra de aliento cuando perdemos el rumbo...

2.  El taller les dio un lugar diferente en la relación con sus hijos, les colocó a los hijos en un lugar no de "niños que no pueden" sino de "niños que pueden" . Y ellas como madres las colocó en un lugar apoyo, de saber cómo apoyar a sus hijos en el proceso; Hilaria con el taller y desde su experiencia les dio el poder de cambiar la mirada sobre sus hijos y sobre ellas mismas; en una sola palabra, el taller las EMPODERÓ.

3. El taller les dio también capacidad de SISTEMATIZACION. No es lo mismo leer un cuento con un hijo que trabajar con un método. El taller dio  rumbo y sentido a los pequeños pasos cotidianos que dieron los niños y jóvenes hijos de estas madres de familia. Cada uno en su ritmo, aprendiendo a valorar y respetar la unicidad. 

4. El taller permitió romper esta barrera de trabajo entre escuela y familia, creó un puente de colaboración entre las madres para hacer equipo con las maestras y avanzar en conjunto. 

Fue una hermosa aventura de colaboración haber trabajado con Hilaria en esta experiencia de solidaridad entre madres de hijos con síndrome de Down. Experiencia que trasciende el dolor de la ausencia, que cobra sentido en el compartir otras vidas, otras experiencias, tocando otros corazones y otras maneras de vivir con la discapacidad. COMPARTIR ES EL CAMINO. 

Comentarios